viernes, 16 de diciembre de 2011

I need a fix ...

... 'cause I'm going down.
Jamás esta frase había coincidido tanto conmigo.
Estoy derrotado y cansado. Quiero salir a caminar hasta ya no poder dar un paso más y sentarme allí, donde nadie pueda encontrarme. Dormir.
Empezar de nuevo, recuperar el tiempo. No voy a morir aquí.
Necesito una mano, un corazón y una canción.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¿Y cuándo?

... Y tal vez no pueda sonreir de nuevo, y como siempre, tanto miedo. El camino, tan sencillo y doloroso -siento la ausencia del mundo-, y llueve todos los días, y la tierra se moja una y otra vez ...

... Extraño el silencio, la ausencia total, quiero dejar de pensar un momento y alejar el ruido ...
... Los tiempos nunca han sido peores y la estatua se cae a pedazos, un millón de palomas la ensuciaron y la lluvia, nada, sigue sucia la figura ...

¿Y cuándo? Cuando tú quieras.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Thinking about you

¿Será que todo tiene un inicio y un final? Tantas cosas vividas, ¿tienen que ser olvidadas? Tantas risas, tantas lágrimas, tanto amor. Hoy es sábado y me siento un cincuenta por ciento miserable y un cincuenta por ciento adolescente, enamoradizo, perdido, lastimado, olvidado.

Escúchame, por favor, sé que no digo nada, pero dentro tengo tanto guardado. Daría lo que fuera por unos segundos más... unos instantes más de vida, de ti.

Been thinking about you, and there's no rest.

jueves, 20 de octubre de 2011

Balanced Scorecard

Estoy llevando un diplomado de finanzas y estamos viendo lo referente al Balanced Scorecard. Queda claro que se trata de una herramienta valiosísima para el monitoreo de las estrategias de una organización. Sin embargo, lo que más se me ha pegado de este curso es el balanced del profesor. Nos comentó que esta herramienta primordialmente empresarial también puede aplicarse para el monitoreo de los objetivos de uno mismo. ¿Qué? Claro. La mayoría de las personas tienen objetivos en la vida -digo la mayoría porque he conocido casos en que, de verdacito, no es así-, pero ¿tenemos claro de cómo vamos a llegar a esos objetivos? ¿cómo sabemos si estamos avanzando? A primera impresión me pareció que el profesor estaba exagerando en el asunto, pero a medida que nos contaba la manera en que había armado su balanced, y nos lo mostraba, la verdad me iba quedando bastante claro y convincente. Sus objetivos estaban clarísimos y todo estaba conectado de tal forma que era irrefutable su consistencia. Genial.

En los últimos días he estado dándole vuelta a la idea de armar mi propio balanced, sin embargo, me topo con un pensamiento que siempre he tenido claro: no me gusta planear todo. Es decir, me emociona la idea de dejar algunas cosas al azar, así, la vida me puede deparar cosas que jamás hubiera esperado, que tal vez no consideraba lo mejor, pero al momento de que ocurren, es lo máximo. Entonces, ¿qué tengo que hacer para conjugar estas dos posturas que me apasionan por igual? Quiero cumplir con mis objetivos en la vida, pero es posible que los mismos correspondan a mi actual acotada visión y tal vez existan cosas que simplemente desconozco y que me puedan dar una felicidad distinta a la que conozco. Si me pongo objetivos en base a lo que actualmente percibo y entiendo siempre estaré ligado a esa línea y es posible que me pierda aristas de la vida que por ahora están fuera de mi alcance. Sigo pensando.




sábado, 15 de octubre de 2011

Webeando

Toda una tarde sin hacer nada productivo. Maldición. Ya es de noche y siento que he perdido muchas horas en nada. El Comercio dice "Vamos Loco, no te queremos ver así", Mick Jagger se pasea por todo el Perú -we all love you, Mick-, Messi hizo un doblete frente al Rancing... Y yo aquí sentado esperando que me crezcan raíces. Encima, tengo hambre y la flojera me impide ir a la cocina para picar algo. Para colmo de males, el buen shuffle del Winamp me pone It's Late de Queen.

¿Cuántas horas habré perdido así en mi vida? La verdad que estar webeando toda la tarde no es algo que me llene de orgullo. Ahora Blur dice love's the greatest thing, y yo digo I'm waiting for that feeling to come! Mi malhumor es tal que empiezo a recordar todos los momentos que he vivido igual a este, en mi niñez, en mi pubertad, en mi adolescencia... carajo, tanto tiempo mal gastado.

Le rodearon millones de individuos, con un ruego común: "¡Quédate hermano!". Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo... -¡Ay, Vallejo! me muero y nadie se va a enterar-. Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; incorporóse lentamente, abrazó al primer hombre; echóse a andar... ¡Ay, Vallejo! ¿Y a mí quién me salva?, no sé si alcancen todos los hombres de la tierra. Que vengan E.T. y Luke Skywalker a poner su granito de arena también.

Si alguien lee esto, que me disculpe la mala vibra, no siempre será así...

domingo, 9 de octubre de 2011

Algo sobre San Antonio... casi nada

Arena por todos lados, un camino recto y monótono. Lima queda atrás y la tierra paterna me espera ¡Cuántas veces recorrí este camino! Es cierto que a medida que uno crece valora más sus orígenes. Claro, es lógico, mientras más te alejas del inicio más deseas volver a empezar, seguramente para corregir los errores, mejorar las decisiones, eliminar las dudas. El Sur, Cañete, San Antonio.

¿Tanto significa una carretera para un pueblo? Sí. San Antonio es para mí lo que Macondo es para García Márquez: un pueblo mágico, maravilloso y real, un revés del espacio-tiempo, la familia, el inicio y el fin. En algún momento la carretera Panamericana Sur atravesaba San Antonio, nada mejor para asegurar la prosperidad. Pero se decidió que esta carretera sea la antigua, y se construyó una nueva, la cual es, por supuesto, más rápida, pero dejó varios kilómetros atrás a este desafortunado pueblo, que desde entonces se estanca cada día un poco más, un poquito más...

No escribo más porque el sueño apremia, mala la hora en que a uno le pica el mosquito literario, ni modo.

sábado, 1 de octubre de 2011

El inicio...

Esta es mi primera entrada. Como indica el título, acá hablaré de nada en particular, de todo un poco, mucho de algunas cosas, nunca de nada. Siempre con la ilusa esperanza de que alguien lea esto, aún cuando me queda muy claro que es más que probable que estos textos permanezcan vírgenes a la lectura. En todo caso, escribo más para mí que para los demás, es una especie de terapia personal contra -o a favor- de mis propios demonios, aquéllos que trazan mi vida a su antojo y no dejan que me aburra.

Seguramente tendré muchas faltas en mi redacción, no soy un erudito en el tema y desde ya, mil disculpas al maestro Denegri, que aunque no me conoce me refiero a él en estas líneas que de seguro tampoco él leerá, pero la vergüenza de escribir algo mal "escrito" me cohíbe a veces... pero ya nunca más.

Toda esta semana he tenido en la cabeza prácticamente una sóla canción: You take my breath away. Queen es una banda que aprendí a querer hace unos veinte años -ahora tengo treinta-. Hace poco volví a recorrer temas que no escuchaba hace tiempo y me topé con una versión en vivo de la canción que menciono. Mercury aún bastante joven, con el cabello largo, se encarga en compañía de su piano de este tema. Genial interpretación, mucho más simple que la versión de estudio que luego vio la luz en A Day at the Races (1976), pero con una fuerza que brota en cada verso. Yo no sé tocar bien el piano... en realidad no sé casi nada... y es una tarea pendiente que espero poder avanzar, y ¡cuánta falta hace un piano aquí! He logrado una versión para guitarra, que es en lo que me muevo, digamos, algo bien... pero no es lo mismo.

I could give up all my life for just one kiss...
One kiss. Un beso. Cuando sólo un beso basta la vida es tan sencilla y feliz. Cuando un beso es demasiado, duele el alma, desaparecen las estrellas y los árboles mueren ante ti. Just one kiss.


Espero que haya segunda entrada.